Desde el comienzo la idea básica que caracterizó la vida de la empresa se orientó hacia la satisfacción de las diversas exigencias del cliente entregando un producto de calidad y un servicio eficiente; además de esto, siempre estuvo arraigada la conciencia que fuese necesario mirar al mundo como mercado-objetivo y también como fuente de nuevas tecnologías, innovaciones e ideas, que a menudo se concretan en colaboraciones con un gran número de clientes.

Esta filosofía empresarial produjo, con el transcurrir de los años, un crecimiento gradual que permitió la formación de personal capacitado y la adquisición de una clientela estable y fiel en los mercados europeos tecnológicamente más avanzados.

El gran dinamismo que caracteriza a la empresa impulsa su expansión hacia los mercados intercontinentales así como el desarrollo de la gama de productos ofrecidos.